lunes, 31 de mayo de 2010

La Visitación de la Virgen María (F)

"En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: ¡Tu eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Felíz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor".

Lc 1, 39-45

La Visitación por Elena Storni

sábado, 29 de mayo de 2010

Santísima Trinidad (una semana después de Pentecostés)

"Este domingo de la Sma. Trinidad, en cierta manera, recapitula la revelación de Dios ocurrida en los misterios pascuales... La mente y el lenguaje humanos son inadecuados para explicar la relación existente entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y sin embargo los Padres de la Iglesia han procurado ilustrar el misterio de Dios, Uno y Trino, viviéndolo en la propia existencia con profunda fe. La Trinidad divina, de hecho, hace morada en nosotros en el día del bautismo.`Yo te bautizo-dice el ministro-en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo´... `Conserva incontaminada esta fe recta que está en mi, hasta mi último aliento, dame igualmente esta voz de mi conciencia, para que permanezca siempre fiel a aquello que he profesado en mi regeneración, cuando fui bautizado en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo (San Hilario de Poitiers)... La Virgen María fue la primera criatura completamente habitada por la Sma. Trinidad, y pidamos su protección para proseguir bien nuestro terreno peregrinar".

Del Angelus dominical, Benedicto XVI, 2010.

La Trinidad por Elena Storni.

Glosario

En relación a la Virgen María:

Theotokos: Madre de Dios (la que dio a luz a Dios). Aparece sentada en un trono con el niño Jesús en su regazo, mirando ambos al frente.

Odigitria: la que indica el camino, la que guía. Enfatiza la divinidad de Cristo niño.

Eleusa: de la ternura o de la compasión. Enfatiza la humanidad de Cristo niño. Existen otras variantes (misericordiosa, del dulce beso, etc.)

Platytera: más allá del cielo. De frente, seria, su mirada va más allá del espectador. Su hijo sobre su regazo con las manos levantadas en señal de bendición. Una variante de esta representación es la Virgen del Signo: María con sus brazos en alto en actitud orante y el niño dentro de un medallón a la altura del pecho de su madre.

Arte Bizantino (7) -fin de esta serie-

Rusia que se convirtió al cristianismo en el siglo X, terminó por apropiarse de la tradición bizantina y la hizo suya. El ejemplo más exquisito del encuentro de dos culturas muy diferentes en el punto más alto del desarrollo del arte ruso bizantino es probablemente esta vívida Trinidad (1422-27), pintada por Andrei Rublev (1360-1430). Rublev es el pintor de iconos ruso más famoso (así como en Grecia, Teophanes). Las figuras representan a los tres angeles que se le aparecieron a Abraham en el Antiguo Testamento.

Arte Bizantino (6)

No todo el arte bizantino era a una escala tan grande. Uno de los pequeños iconos más bellos de ese período es el llamado "Madonna Vladimir". Probablemente fue pintado en Constantinopla en el siglo XII y después lo llevaron a Rusia. La posición de la Virgen y el Niño, sus rostros tocándose tiernamente, introduce una nota nueva en el arte sagrado. Previamente, las dos figuras habían aparecido como símbolos de la fe cristiana. Aquí aparecen en íntima relación.
La Virgen de Vladimir es la primera aparición del tipo eleusa (o de la ternura o de la compasión) que nos ha llegado y que tendría un gran desarrollo posterior. Esta imagen fue proclamada por el Papa Juan XXIII como Patrona de la Unidad de todas las Iglesias.

Arte Bizantino (5)

Cristo como Soberano del Universo, la Virgen y el Niño, y los santos, h. 1190

Durante los siglos VIII y IX, el mundo bizantino se debatía con amarga controversia entre la pintura o la talla para la vida religiosa. Cualquier figura humana podía verse como una violación del mandamiento que prohibía venerar "imagenes esculpidas". En el año 730, el emperador León III decretó la ilegalidad de cualquier imagen de Cristo, de la Virgen, de los santos o de los ángeles con forma humana. El decreto dio poder a los militantes religiosos conocidos como iconoclastas (destructores de imagenes), que se ocuparon de que durante más de un siglo el arte religioso estuviese restringido a imaginería no humana, como la vegetación o los dibujos abstractos. Tuvo lugar una emigración de artistas bizantinos hacia Occidente. Cuando se abolió esta ley, en el año 843, y se volvieron a permitir las imagenes humanas, la reanudación de los contactos con los artistas occidentales desembocó en una influencia renovada de la forma clásica y de las cualidades ilusionistas. Este mosaico (ver imagen arriba), que pertenece al ábside (parte abovedada detrás del altar) de la Catedral de Monreale, en Sicilia, es una obra a gran escala muy representativa del arte bizantino; en ella la figura de Cristo resulta inmensa y autoritaria. Aparece ante nosotros en el santuario; se trata de una imagen llena de poder, inmensa y luminosa, que nada tiene que ver con el amable Jesús, sino con el "Juez". Debajo la Virgen sentada en el trono con el Niño, y a su lado las figuras de pie de los arcángeles y los santos, todos más pequeños. El fondo dorado del mosaico es una de las características más distintivas del arte bizantino y se siguió utilizando en la época gótica.

viernes, 28 de mayo de 2010

Arte Bizantino (4)

La Virgen y el Niño en el trono entre San Teodoro y San Jorge, icono del Monte Sinaí, s. VI d.C

...En ese mismo siglo (VI), en un icono del monasterio de Santa Catalina, en el Monte Sinaí podemos encontrar la intensidad emocional del Fayum (Egipto) y la lejanía sacerdotal de Rávena (Italia). Los iconos, una gran tradición dentro de la vida de la Iglesia oriental, eran (son) imagenes religiosas, generalmente de Cristo, de la Virgen o de los santos. Estaban (están) pintados en pequeñas tablas que solían (suelen) ser fáciles de llevar para poder utilizarlas como instrumentos de devoción; cada detalle de la imagen estaba (está) cargado de un especial significado religioso.
La Virgen y el Niño en el trono entre... posee toda la sagrada belleza que da al icono su fuerza única. María tiene unos grandes ojos que reflejan su pureza de corazón; es una mujer que ve a Dios. No mira al pequeño rey sentado en su falda: como Señor, el niño puede defenderse, si fuera necesario, por si solo, y es a nosotros a quien dirige la Virgen su firme mirada maternal. Los dos santos que la acompañan son muy queridos dentro de las tradiciones de la Iglesia oriental: Jorge, el santo guerrero que mató al dragón, y Teodoro otro guerrero menos conocido entre nosotros (occidente). Los dos santos llevan el uniforme de la Guardia Imperial, pero como arma esgrimen una cruz. Los ángeles detrás del trono miran hacia arriba y nos alertan de la mano de Dios, que llama y anuncia al Niño. Este sujeta entre sus manos un pergamino simbólico. Los cuatro halos de la Virgen, el Niño y los santos forman una cruz y nos avisan del mensaje que contiene el pergamino enrollado. Este tipo de pinturas todavía se hacen hoy en día en las Iglesias del Este (Europeo) y en muchos otros lugares del mundo, como en Argentina, donde a través de nuestro taller aportamos nuestra experiencia para revalorizar una importante tradición de nuestra Iglesia común (oriental-occidental).

sábado, 22 de mayo de 2010

Pentecostés (50 días después de la Resurrección del Señor)

"Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, semejante a una ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse".

Hch 2, 1-4

jueves, 20 de mayo de 2010

La "escritura" de un ícono paso a paso

Tabla preparada con 10 a 12 manos de levka y con el arca delimitada.

Calco o dibujo preparado para transferir a la tabla.

Dibujo delineado.

Carnación y bases del manto.

Delimitación de los pliegues y primeras luces.

Segundas y terceras luces.

Avance en los detalles y colocación de bol al agua previo al dorado a la hoja.

Icono terminado.
Ntra. Sra. de Fatima por Graciela Maggi.

domingo, 16 de mayo de 2010

La Ascensión del Señor (40 días después de la Resurrección)

"... Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo. Ellos se postraron ante Él y se volvieron a Jerusalen con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios".

Lc 24, 51-53

"...En el Cristo elevado al cielo, el ser humano ha entrado de modo inaudito y nuevo en la intimidad de Dios... La solemnidad de la Ascensión nos invita a una comunión profunda con Jesús muerto y resucitado, invisiblemente presente en la vida de cada uno de nosotros".

De la homilía de S.S Benedicto XVI en la Solemnidad de la Ascención del Señor, 2009.

La Ascensión del Señor por Ruben Nogueira.

sábado, 15 de mayo de 2010

Los Caminos de la Fe en la Cultura en el Bicentenario (UNLZ).

Martha, Graciela, Nora, Elena, Nancy y Carlos.

Graciela con sus iconos.

Nora con sus iconos.

Martha y Nancy con sus iconos.

Otras obras expuestas.

Espacio de exposiciones de la Biblioteca Central
de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

martes, 4 de mayo de 2010

Muestra

Los invitamos a acompañarnos en esta nueva presentación de
nuestro taller junto a reconocidos artistas de la zona sur del
Gran Bs.As. Los esperamos.

domingo, 2 de mayo de 2010

Arte Bizantino (3)

Emperador Justiniano (detalle del mosaico).

Justiniano y sus ayudantes, mosaico, Iglesia San Vital, Rávena.

La intensidad emocional pero al mismo tiempo seria de las pinturas del Fayum en Egipto aparece en los primeros mosaicos cristianos creados entre los años 526 y 547 en la Iglesia de San Vital, en Rávena, capital de la región liberada de los godos por Bizancio. Estos mosaicos consiguieron una madurez de convención estilística que formaría la base de todo el arte bizantino. El artista que creó Justiniano y sus ayudantes consiguió una gran imagen señorial de un emperador bizantino de mediados del siglo VI. Esbelto, arrogante, remoto e importante, Justiniano aparece con su obispo, el clero y una sección representativa de su ejército: Una imagen de las fuerzas unidas de la Iglesia y el Estado, y una imagen también de la deificación de los reyes practicada durante el Imperio Romano. Todas las cualidades principescas de Justiniano se pueden ver, en la proporción adecuada, en su séquito. Brillan muy por encima de nosotros, tanto de forma material como espiritual, en lo alto de las paredes de la Basílica. Al otro lado del altar hay otro mosaico igualmente brillante que representa a la esposa de Justiniano, la emperatriz Teodora.