jueves, 27 de enero de 2011

Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia (28 de Enero)

"La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano".

Santo Tomás de Aquino

miércoles, 26 de enero de 2011

Santos Timoteo y Tito, Ob y discípulos de San Pablo (26 de Enero)

Espero, con la ayuda del Señor Jesús, enviarles muy pronto a Timoteo para tener noticias de ustedes y experimentar yo mismo un alivio. Porque no encuentro a otro, que tome tan a pecho como él los asuntos de ustedes. Todos los demás buscan sus propios intereses y no los de Cristo Jesús. Ya saben que él ha dado pruebas de su virtud, porque sirvió conmigo a la causa del Evangelio, como un hijo junto a su padre.

Flp 2, 19-22

A Tito, mi verdadero hijo en nuestra fe común, le deseo la gracia y la paz que proceden de Dios, el Padre, y de Cristo Jesús, nuestro Salvador.

Tit 1, 4

domingo, 23 de enero de 2011

Conversión de San Pablo (25 de Enero)

"Y mientras iba caminando, al acercarse a Damasco, una luz que venía del cielo lo envolvió de improviso con su resplandor. Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». Él preguntó: «¿Quién eres tú, Señor?». «Yo soy Jesús, a quien tú persigues, le respondió la voz. Ahora levántate, y entra en la ciudad: allí te dirán qué debes hacer». Los que lo acompañaban quedaron sin palabra, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco".

Hech 9, 3-8

Icono: La conversión de San Pablo, por Hna. Teresa Groselj, San Pablo Vida, Iconos y Encuentros, Ed. Paulinas, 2008.

San Francisco de Sales, Doctor de la Iglesia (24 de Enero)

"Haz, pues, todos los esfuerzos posibles, para asistir todos los días a la santa Misa, con el fin de ofrecer con el sacerdote, el sacrificio de tu Redentor a Dios, su Padre, por ti y por toda la Iglesia. Los ángeles, como dice San Juan Crisóstomo, siempre están allí presentes, en gran número, para honrar este santo misterio; y nosotros, juntándonos a ellos y con la misma intención, forzosamente hemos de recibir muchas influencias favorables de esta compañía. Los coros de la Iglesia militante, se unen y se juntan con Nuestro Señor, en este divino acto, para cautivar en Él, con Él y por Él, el corazón de Dios Padre, y para hacer enteramente nuestra su misericordia. ¡Qué dicha para el alma aportar devotamente sus afectos para un bien tan precioso y deseable!"

San Francisco de Sales, Introducción a la Vida Devota.

jueves, 20 de enero de 2011

Santa Inés (21 de Enero)

Creo en Ti, pero aumenta mi fe,
espero en Ti pero aumenta mi esperanza.
Santa Inés, ruega por nosotros.






Santa Inés (mosaico), Basílica de Santa Inés Extramuros, Roma.

viernes, 14 de enero de 2011

El Santo, Icono perfecto.

El mejor icono de Dios es el santo, el hombre "transformado en esta misma imagen", según la expresión de San Pablo (2 Cor 3, 18). Para los Padres [de la Iglesia], un hombre no es plenamente humano sino cuando ha llegado a la madurez espiritual por obra del Espíritu Santo, cuando es efectivamente "imagen que se asemeja". La liturgia oriental llama al santo "el muy semejante". El santo es un icono viviente. (...) En este panorama adquieren todo su sentido los iconos de los santos, última estribación del misterio de la Encarnación del Verbo, cuya realidad no solo posibilita su propio icono, sino también el de aquellos "otros Cristos" que son los "muy semejantes". De manera particular el icono de la Santísima Virgen, la imagen más perfecta y la semejanza más lograda de Dios.

La oración litúrgica por la que se bendice el icono de un santo es suficientemente expresiva: "Señor Dios, tu creaste al hombre a tu imagen, la caída lo ha empañado, pero por la Encarnación de tu Cristo hecho hombre lo restauraste, y así restableciste a tus santos en su dignidad primera. Al venerarlos, veneramos tu imagen y tu semejanza y, a través de ellos, te glorificamos como a su Arquetipo". Por eso, durante los oficios sagrados, el sacerdote inciensa con toda naturalidad los iconos de los santos, e inciensa asimismo a los fieles, iconos vivos del Señor.


De El Icono, esplendor de lo sagrado, P. Alfredo Saenz, Ed. Gladius, 2004.

Icono: San José y el niño (detalle) por Rubén Nogueira.

martes, 11 de enero de 2011

"Hagamos al hombre a Icono y semejanza nuestra" (Gen 1, 26)

En su escrito referido a las imagenes, cita el Damasceno este notable texto de San Cirilo de Jerusalén: "En el espacio de los seis días Dios creó el mundo, más el mundo fue hecho para el hombre... Todas las obras de Dios son muy buenas, pero ninguna de ellas, fuera del hombre, es icono de Dios. El sol fue creado por un mero mandato, en cambio el hombre fue formado por las manos de Dios". Únicamente cuando Dios creó al hombre quiso hacer un "icono". En los otros casos solo dejó "vestigios" o "huellas", que no es lo mismo. Por eso la fórmula especial que empleo para crearlo. Notemos que Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen...". Casi desde el comienzo los Padres de la Iglesia, consideraron este plural como signo de una deliberación entre el Padre y el Hijo, en el seno del misterio de la Trinidad. Porque, como observa San Cirilo de Alejandría, el hombre es imagen del Dios trino: "Hemos sido formados según la verdadera y perfecta Imagen del Padre, es decir, según el Hijo, y sobre nuestras almas ha sido grabada su divina belleza por la participación del Espíritu Santo". Observese de paso el papel especial del Hijo en la iconidad del hombre (...) "Aún cuando el hombre ha sido hecho a imagen del Hijo, brillan en él las señales distintivas de toda la consustancial Trinidad, en cuanto que hay una sola deidad por naturaleza en el padre, el Hijo y el Espíritu... [San Cirilo de Alejandría]. Hagamos al hombre a imagen... no significa de una Persona, porque la plenitud de la naturaleza divina e inefable está en las tres hipóstasis".
Clemente de Alejandría, tras recordar aquella escena del Evangelio donde Cristo, pidiendo que le mostrasen una moneda preguntó: "¿De quién es la imagen?", y cuando le respondieron que era del César afirmó que había que dar al César lo que era del César (Mt 22, 15-21), concluye diciendo que, de manera semejante, el fiel lleva en si la imagen de Dios: "Somos portadores de la imagen de Dios en esta estatua viva y animada que es el hombre". Y como agrega Orígenes, "el Hijo de Dios es el pintor de esta imagen".

De El Icono, esplendor de lo sagrado, P. Alfredo Sáenz, Ed. Gladius, 2004.

Icono: Paternidad por Elena Storni.

lunes, 10 de enero de 2011

San Gregorio de Nisa, Padre de la Iglesia (10 de Enero)


"Si con un estilo de vida diligente y atento lavas las fealdades que se han depositado en tu corazón, resplandecerá en ti la belleza divina. (...) Contemplándote a ti mismo, verás en ti a aquel que anhela tu corazón y serás feliz"

San Gregorio de Nisa


San Gregorio de Nisa, mosaico, S. XI

domingo, 9 de enero de 2011

La Virgen María y el Espíritu Santo en los íconos

(...) La espiritualidad de la iconografía no deja a un lado la acción del Espíritu Santo, que está unido a la actividad de la Virgen Santísima, no son dos actividades espirituales separadas. Toda actividad eclesial, todo movimiento espiritual compete al Espíritu de Dios en la iglesia. Es el que mueve, inspira, anima los corazones de los hombres para cumplir la voluntad del Señor, según los planes de Dios. (...) María, como muy claramente evidencia la pintura oriental y canta la liturgia, por el misterio de la encarnación, contiene toda la economía de la salvación (San Juan Damasceno). María es la nueva creatura, es el límite entre el creado y el increado. Ella (...) es la Madre del Cordero y Pastor, Madre que por obra del Espíritu Santo, nos abre las puertas, siendo guía y maestra en el camino peregrinante en la fe hacia Jesucristo. María Santísima, por ser Madre de Dios, no es superior al Espíritu Santo, sino una creatura colmada de prerrogativas divinas, sin sobrepasar las de su Hijo y las del (propio) Espíritu Santo. La razón del culto mariano en las imagenes es la relación entre ella y el Espíritu Santo, según la voluntad misteriosa de Dios.

De La Madre de Dios en los iconos bizantino-eslavos, P.L.Glinka, Ed. Lumen, 1990.

Icono: Ntra. Sra. del Espíritu por Elena Storni.

viernes, 7 de enero de 2011

Bautismo del Señor (9 de Enero)

"Entonces Jesús fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él. Juan se resistía, diciéndole: «Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!». Pero Jesús le respondió: «Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo». Y Juan se lo permitió.
Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se le abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él. Y se oyó una voz del cielo que decía: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección».

Mt 3, 13-17

Epifanía del Señor (6 de Enero)

"Los Magos van por su camino y buscan a Dios y nosotros–hombres y mujeres del tercer milenio-tenemos que saber que la Palabra de Dios es la verdadera estrella que, en la incertidumbre de los discursos humanos, nos ofrece el inmenso esplendor de la verdad divina. Dejémonos guiar por la estrella, que es la Palabra de Dios caminando con la Iglesia, en donde la Palabra puso su morada. De este modo también nosotros nos volveremos estrella para los otros, reflejo de aquella luz que Cristo hizo resplandecer sobre nosotros".

SS Benedicto XVI, Homilía (fragmento), Epifanía del Señor, 6/1/2011

Imagen: Los Tres Reyes Magos (mosaico), San Apolinar Nuovo, Ravena, Italia.

martes, 4 de enero de 2011

Smo. Nombre de Jesús (3 de Enero)

"El nombre de Jesús es fundamento de la fe, mediante el cual somos constituídos hijos deDios".



San Bernardino de Siena



Spas el Salvador del mundo por Elena Storni.

sábado, 1 de enero de 2011

Santos Basilio, el grande y Gregorio Nacianceno, Ob y Dres. de la Iglesia (2 de Enero)

"... había sólo una cosa que quería, mi única riqueza, consuelo y olvido de los cansancios, la luz de la santa Trinidad"


San Gregorio Nacianceno.









San Gregorio Nacianceno por Elena Storni.