martes, 11 de enero de 2011

"Hagamos al hombre a Icono y semejanza nuestra" (Gen 1, 26)

En su escrito referido a las imagenes, cita el Damasceno este notable texto de San Cirilo de Jerusalén: "En el espacio de los seis días Dios creó el mundo, más el mundo fue hecho para el hombre... Todas las obras de Dios son muy buenas, pero ninguna de ellas, fuera del hombre, es icono de Dios. El sol fue creado por un mero mandato, en cambio el hombre fue formado por las manos de Dios". Únicamente cuando Dios creó al hombre quiso hacer un "icono". En los otros casos solo dejó "vestigios" o "huellas", que no es lo mismo. Por eso la fórmula especial que empleo para crearlo. Notemos que Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen...". Casi desde el comienzo los Padres de la Iglesia, consideraron este plural como signo de una deliberación entre el Padre y el Hijo, en el seno del misterio de la Trinidad. Porque, como observa San Cirilo de Alejandría, el hombre es imagen del Dios trino: "Hemos sido formados según la verdadera y perfecta Imagen del Padre, es decir, según el Hijo, y sobre nuestras almas ha sido grabada su divina belleza por la participación del Espíritu Santo". Observese de paso el papel especial del Hijo en la iconidad del hombre (...) "Aún cuando el hombre ha sido hecho a imagen del Hijo, brillan en él las señales distintivas de toda la consustancial Trinidad, en cuanto que hay una sola deidad por naturaleza en el padre, el Hijo y el Espíritu... [San Cirilo de Alejandría]. Hagamos al hombre a imagen... no significa de una Persona, porque la plenitud de la naturaleza divina e inefable está en las tres hipóstasis".
Clemente de Alejandría, tras recordar aquella escena del Evangelio donde Cristo, pidiendo que le mostrasen una moneda preguntó: "¿De quién es la imagen?", y cuando le respondieron que era del César afirmó que había que dar al César lo que era del César (Mt 22, 15-21), concluye diciendo que, de manera semejante, el fiel lleva en si la imagen de Dios: "Somos portadores de la imagen de Dios en esta estatua viva y animada que es el hombre". Y como agrega Orígenes, "el Hijo de Dios es el pintor de esta imagen".

De El Icono, esplendor de lo sagrado, P. Alfredo Sáenz, Ed. Gladius, 2004.

Icono: Paternidad por Elena Storni.

1 comentario:

  1. Gracias por la visita y la invitacion a conocer vuestro blog.
    Muy interesante y completo.
    Mis saludos desde Uruguay.
    Me llevo vuestro enlace.

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