viernes, 29 de abril de 2011

Santa Catalina de Siena (29 de Abril)

"El amor más fuerte y más puro no es el que sube desde la impresión, sino el que desciende desde la admiración".







Santa Catalina de Siena.

miércoles, 27 de abril de 2011

Imagen de culto e imagen de devoción (3)

El lugar pertinente de la imagen de culto es el ámbito de lo sagrado. Se accede a ella desde lejos, en peregrinación, y luego uno se vuelve a apartar de ella, regresando al lugar de origen (...), conmovido y santificado. (...) Tampoco tiene su lugar natural en una casa. Y cuando, a pesar de ello, como acontece en el Oriente, está en una casa y se la percibe tal como es, inmediatamente forma un enclave sacral; un lugar reservado en la pared, un rincón, un cuarto, en prolongación de lo sagrado, nítidamente distinguido del restante espacio utilitario. La imagen de devoción, por su parte, aunque se halle en una iglesia, lo está en cuanto que la iglesia es considerada, antes que el lugar de los misterios divinos, como un ambiente religioso, un sitio de edificación; está allí cual un adorno, sin distinguirse del modo como se encuentra normalmente en una casa, en la pared de un cuarto. El llegar hasta ella y el retirarse, no tiene un carácter cualitativo, sino solo espacio-temporal. La auténtica imagen de culto proviene de la inspiración del Espíritu Santo. Es cierto que toda obra de arte exige no solo dotes en su autor sino también inspiración, y en este sentido, si es auténtica, tiene cierta dependencia del Espíritu Santo. La imagen de culto, sin embargo, está en un sentido especial bajo la dirección del Espíritu: sirve a su obra en la Iglesia, de modo análogo a como le sirve la inteligencia cuando hace teología (Ex 33, 31-34), o el vidente cuando profetiza. Quizá sea lícito incluir el don del arte sagrado entre los carismas del Espíritu, de que habla San Pablo (1 Cor, 12). Termina (R) Guardini sus reflexiones afirmando que la imagen de culto tuvo su período de esplendor en los tiempos pasados, entre los que señala el primitivo cristianismo, el románico y el primer gótico. Obviamente (...), en el ámbito oriental, el arte bizantino y su derivación rusa. Luego predominaron las imagenes de devoción. (...) ¿Será todavía hoy posible la imagen de culto? Nos parece que un excelente complemento al análisis de (R) guardini nos lo ofrece (P) Evdokimov cuando, refiriéndose a este tema, dice que toda obra puramente estética se abre en un tríptico cuyas partes son el artista, la obra y el espectador. (...) Y aun cuando la obra de arte verse sobre un tema religioso, y consiguientemente la emoción se haga sentimiento religioso, este no proviene sino de la capacidad subjetiva del espectador para experimentarlo, y no es apto para enmarcarse en el contexto del misterio litúrgico. El arte sacro del icono, por el contrario, trasciende el plano emotivo, y por eso, no haciendo concesiones a la sensibilidad, se muestra con una cierta sequedad y despojo hieráticos. En razón de su función litúrgica, el icono rompe el triángulo estético y su inmanentismo consiguiente, abriendose a un cuarto principio que está más allá del triángulo, a saber, la trascendencia.

De El icono, esplendor de lo sagrado, P. Alfredo Saenz SJ, Ed. Gladius, 2004.

Imagen: Expresión del arte cristiano primitivo (mosaico), foto gentileza de Nancy Nota.

lunes, 25 de abril de 2011

San Marcos, apóstol y evangelista (25 de Abril)

Te pedimos por intercesión del evangelista San Marcos, que meditando la Buena Nueva del Evangelio sigamos el camino de Jesucristo, la Palabra hecha carne en el seno de María.
Por Jesucristo, tu Hijo, Nuestro Señor.
Amén.





San Marcos por Elena Storni.

sábado, 23 de abril de 2011

Domingo de Pascua (24 de Abril)

El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos. Los discípulos regresaron entonces a su casa.

Jn 20, 1-10

Icono: La Resurrección del Señor por Rubén Nogueira.

San Jorge (23 de Abril)

Buen San Jorge, templa mi esperanza para imitar tu ejemplo y así poder estar más cerca de Dios. Amén.







San Jorge y el Dragón por Mirna Marano.

Sabado Santo (23 de Abril)

"La tiniebla divina de este día, de este siglo, que se convierte cada vez más en un sábado santo, habla a nuestras conciencias. Se refiere también a nosotros. Pero, a pesar de todo, tiene en sí algo consolador porque la muerte de Dios en Jesucristo es, al mismo tiempo, expresión de su radical solidaridad con nosotros. El misterio más oscuro de la fe es, simultáneamente, la señal más brillante de una esperanza sin fronteras".


SS Benedicto XVI


Foto: Iglesia del Santo Sepulcro, gentileza de Nancy Nota.

viernes, 22 de abril de 2011

Viernes Santo (22 de Abril)


(...), dijo Jesús: "Todo se ha cumplido". E inclinando la cabeza, entregó su espíritu.

Jn 19, 30b


El Arbol de la vida por Elena Storni.

La crucifixión por Elena Storni.

Jueves Santo (21 de Abril)

Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesus que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la cena...

Jn 13, 1-2a

La Comunión de los Apóstoles por Mirna Marano.

martes, 19 de abril de 2011

San Expedito (19 de Abril)

San Expedito, se nuestra guía y ayudanos a transitar con esperanza nuestra vida terrenal. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.



domingo, 17 de abril de 2011

Domingo de Ramos/Imagen de culto e imagen de devoción (2)

Y tomando hojas de palmera, salieron a su encuentro y lo aclamaban diciendo: "¡hosana! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, el rey de Israel!

Jn 12, 13



La entrada de Jesus en Jerusalen por Elena Storni.




(...) Podría decirse que en la imagen de culto priva lo divino, y en la imagen de devoción predomina lo humano. Esta última no intenta expresar tanto la realidad sagrada cuanto más bien la realidad experimentada. Lo que en ella habla es el hombre. Ciertamente el hombre creyente y piadoso, pero siempre el hombre. Ante la imagen de culto uno no se pregunta: ¿quién la hizo, cómo la realizó? Con frecuencia esas imagenes son anónimas. La obra humana queda en un segundo plano. Lo que resalta es la presencia sagrada. En cambio, la imagen de devoción revela primordialmente la personalidad de un hombre determinado, el artista. El que hace una imagen de culto no es un "creador", si tomamos esta palabra tal como solemos emplearla, sino un servidor, alguien que obra con una finalidad bien determinada: hacer posible la presencia de lo sacro. En la imagen de devoción, el hombre tiene una iniciativa completamente distinta. No busca configurar un marco donde pueda ingresar la presencia, sino representar lo que imagine su fantasía. La imagen de culto está en relación con el dogma, con el sacramento, con la realidad objetiva de la Iglesia. Por eso el que la lleva a cabo ha de someterse a una misión e incluso a un control por parte de la Iglesia. En la imagen de culto se prolonga el dogma, la verdad de la fe, el orden sacramental, que no proceden de la experiencia interior, sino de Dios y de la sagrada doctrina. Está hermanada con la teología (...). De modo totalmente diverso ocurre con la imagen de devoción, en estrecha relación con la vida individual del cristiano.
La imagen de culto es sagrada, en el sentido estricto de la palabra, imagen de majestad. Si bien atrae por su belleza (...) en ella se hace también perceptible lo inaccesible de Dios, consolidando en el hombre el sentido de su creaturidad. La imagen de culto destaca las fronteras que separan al hombre de lo divino. La imagen de devoción, por el contrario, tiende puentes, manifestando más bien la semejanza entre lo humano y lo divino.


De "El icono, esplendor de lo sagrado, P. Alfredo Saenz SJ, Ed. Gladius, 2004.

Icono: Virgen de Saint Guillaume por Elena Storni.

jueves, 14 de abril de 2011

En el Taller

Mirta y Edith en el Taller.

Nancy y Mirta en el Taller.

María Laura finaliza los últimos detalles de Ntra. Sra. de los Dolores y Nora continúa con La Anunciación. Edith está avanzando en la escritura de su 1er icono.

Nancy se prepara para comenzar el icono de San Benito y Santa Escolástica.

lunes, 11 de abril de 2011

Santo Profeta Ezequiel (10 de Abril)

Les daré un corazón nuevo y pondré en ustedes un espíritu nuevo: les arrancaré de su cuerpo el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu en ustedes y haré que sigan mis preceptos, y que observen y practiquen mis leyes. Ustedes habitarán en la tierra que yo he dado a sus padres. Ustedes serán mi Pueblo y yo seré su Dios. Ez 36, 26-28

viernes, 8 de abril de 2011

Imagen de culto e imagen de devoción (1)

(...) Quede, (...) en claro, que a diferencia del cuadro de tema religioso, el icono es arte sagrado. Ya se lo utilice en el orden doméstico para la oración familiar, o en la iglesia para la liturgia, es siempre objeto de un verdadero culto, lo que lo diferencia sustancialmente de la simple imagen de piedad, que con frecuencia se usa tan solo con fines de ornamentación. (...) Nadie ha penetrado como (R) Guardini en la diferencia que existe entre lo que él llama "imagen de culto" y la "imagen de devoción". Expongamos aquí lo principal de su análisis. Por imagenes de culto entiende Guardini al Cristo de Monreale, la Madonna de la iglesia de Torcello, los Santos de San Apolinar, y todo lo a ellos semejante en mosaicos, vitraux, esculturas y pinturas. En cambio, llama imagenes de devoción al Cristo de Miguel Angel, la Madonna de Tiziano, las figuras de Rafael, Rubens, y cuanto tiene algun parentesco con dichas imagenes. La imagen de culto no procede de la experiencia interior del artista, sino del ser y el gobierno de Dios, que obra sobre el mundo a traves de sus palabras y de sus "gestas", y particularmente por el misterio de la encarnación del Verbo. (...) La imagen de devoción, en cambio, brota de la vida interior del individuo, sea del artista o del que la encarga, sea del pueblo o de la época, con sus corrientes y tendencias propias. También este tipo de imagenes se refiere a Dios y a su gobierno, pero como procediendo de la piedad humana. Es decir, mientras que la imagen de culto parece venir de la trascendencia, la imagen de devoción surge de la inmanencia, de la interioridad.

De El icono, esplendor de lo sagrado, P. Alfredo Saenz SJ, Gladius, 2004.

Imagen: Virgen y el Niño (mosaico S. XII-XV) en Santa Maria della Assunta, Torcello, Venecia, It.

San Juan Bautista de La Salle (7 de Abril)

Dios, que para formar a los niños pobres en la vida cristiana y para afianzar a la juventud en el camino de la verdad, elegiste a S. Juan Bautista de La Salle, y en torno a él surgió en tu Iglesia una nueva congregación religiosa, concédenos, por su intercesión y ejemplo, buscar tu gloria en la salvación de las almas, para que podamos participar de tu recompensa en el cielo. Amén.

miércoles, 6 de abril de 2011

La refracción de la luz o el espectro solar

De todos los colores, solo el oro solar designa el centro de la vida divina, mientras los otros le hacen corona. (...) Así como la luz física, fuente de los colores, es la que permite captar la belleza de los objetos físicos, de manera semejante la luz divina, que se expresa en el oro, es la que permite avizorar la belleza de los seres transfigurados. (...), particularmente los rusos, aman la policromía de los edificios, atestiguando una inclinación natural por los colores vivos. Sobre todo el color rojo, krasny, es casi un sinónimo de belleza. (...) Por eso resulta tan disparatada la idea que hasta no hace mucho tenían los arqueólogos acerca de los iconos, como si se trataran de objetos sombríos, reveladores de la tristeza (...) de un pueblo. Todo al revés, gracias a las recientes restauraciones, los iconos antiguos que retomaron su primitiva luminosidad, nos impresionan por la esplendorosa alegría de sus colores. "Se ilumina el ambiente, como por el sol, con un icono", leemos en la vida de un santo ruso. Sin embargo, los colores no se hacen presentes tan solo para festivizar al icono. Su empleo está presidido por una verdadera concepción filosófica y teológica. Como escribe (E) Trubeckoj, la gama entera de los colores que constituyen la belleza de la creación, cobra su significación simbólica a la luz del Verbo eterno y encarnado. en presencia del Sol Naciente-sol oriens ex alto (Lc 1, 78)-se enciende la luminosa alegría de vivir que hay en el hombre.

Para la realización de su icono, el artista procede con un método que implica una iluminación progresiva, un crescendo de luz. Si, por ejemplo, se propone figurar el rostro de un santo, primero hace el bosquejo, luego lo cubre con un tono sombrío, después pone encima un tinte más claro, obtenido por la adición de la mezcla precedente de cierta cantidad de ocre claro, es decir, de luz. Esta superposición de tonos cada vez más iluminados se repite una y otra vez. Así la aparición de una figura sigue una progresión que reproduce en la imagen el crecimiento espiritual del hombre en la luz.

El icono es (...) "un lugar teológico". El iconografo es un teólogo con el pincel en la mano, disponiendo de colores para proponer la doctrina. Dichos colores tienen simbolismos determinados. Si bien no existe un canon estricto, por lo general el pintor respeta esos simbolismos: por ejemplo el rojo y el púrpura representan lo divino, el verde y el azul lo terrestre. Por eso Cristo es casi siempre representado con una túnica púrpura (lo divino inherente a su persona) y un manto azul (la humanidad que ha asumido en la encarnación), mientras que la madre de Dios es figurada con un vestido azul, por ser creatura, y con un manto color púrpura, por su extraordinaria vecindad con lo divino. Sin embargo, (...) el simbolismo no es matemático, por lo que ha de tenerse en cuenta el contexto de la obra. El blanco de los caballos del Rey de Reyes del Apocalipsis así como de San Jorge, significa evidentemente equidad y pureza, en cambio, el blanco de las fajas de Lázaro y de Cristo representa la muerte.


De El Icono, esplendor de lo sagrado, P.Alfredo Saenz SJ, Ed.Gladius, 2004.

Icono: Cristo, arquitecto del mundo por Elena Storni.

viernes, 1 de abril de 2011

La luminosa armonía del cosmos

Dice (P) Florenskij que en el icono hay que distinguir, aún cromáticamente, el rostro humano de todo lo demás; el rostro, como expresión de la vida interior, y todo lo que no es rostro, es decir, el mundo de la naturaleza y el mundo creado por el hombre. En el lenguaje de la pintura de iconos, el rostro se llama mirada, semblanza, y todo el resto, o sea el cuerpo, los vestidos, los árboles, las rocas, los palacios, los edificios, etc., se denomina relleno o redundancia.
Sin embargo, la transfiguración del Señor, y su consecuencia, la iluminación del hombre, se irradia en el icono sobre todos los seres, animados e inanimados, que lo rodean. (...) En la vida de Cristo tenemos una indicación que preanuncia simbólicamente el comienzo del restablecimiento de la armonía del cosmos: su estadía en el desierto, cuando "moraba con las fieras, y los angeles lo servían" (Mc 1, 13). El Dios-hombre congrega las creaturas celestes y las terrestres (...). Es el inicio de la nueva creación-nuevos cielos y nueva tierra-, la unión en Cristo de todas las creaturas, liberadas (...), del reino del príncipe de este mundo. El más Fuerte ha vencido al Fuerte (Lc 11, 21-22). La idea del reencuentro cósmico inspira el contenido de un buen número de íconos.

Señala (P.D) Ouspensky que la armonía y el restablecimiento de la paz- la verdadera, la que Cristo vino a traer al mundo-, tal es la idea que está en el telón de fondo del icono. Cuando se trata de un santo, advertimos que en torno a él todo cambia de aspecto. El mundo se convierte en una imagen del mundo futuro, renovado y transfigurado; las cosas pierden su carácter habitual, banal y desordenado. Todo lo que entorna al santo- el paisaje, los animales, la arquitectura- se somete con él a un orden rítmico, todo refleja la presencia divina. La tierra el mundo vegetal y el mundo animal participan en la deificación del hombre.


De El Icono, esplendor de lo sagrado, P. Alfredo Saenz SJ, Ed. Gladius, 2004.

Icono: Cristo en majestad con ángeles por Elena Storni.