sábado, 19 de febrero de 2011

Dios llega a nosotros no solo por la Palabra sino también por la Imagen (2)

Notemos el evidente paralelismo en la manera como San Juan Damasceno trata el tema de la palabra y el de la imagen. Si Dios inspiró la Escritura para llegar con su voz hasta nosotros, dice, ¿por qué no iba a inspirar en alguna forma a los iconógrafos para que lo representasen en imagen, suavizando así la amargura de su ausencia?. De este modo, el Verbo, que no solo se hizo voz audible sino también figura representable, quiso llegar hasta nosotros a través de su palabra, reiterada a lo largo de los siglos, y de su imagen, pintada una y otra vez en el curso de la historia. Por otra parte, la palabra y la imagen confluyen en la proclamación de la misma buena nueva. Lo que se lee en la Escritura se encuentra figurado en el icono (...). El Dios Verbo dice: Yo soy la luz del mundo; esto mismo dice el icono a través de la imagen-afirma San Teodoro Studita-. También dice Cristo: Se me doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los infiernos; esto mismo proclama el icono por la imagen: Cristo dice: Yo soy la vida y la resurrección; esto mismo afirma el icono por su imagen. Nada encontrarás en las divinas Letras que se diga del Salvador, que no lo diga también el icono.

De El Icono, esplendor de lo sagrado, P. Alfredo Saenz, Ed.Gladius, 2004.

Icono: Paternidad (detalle) por Elena Storni.