domingo, 27 de enero de 2013

En el Año de la Fe...


Conversión de San Pablo (24 de Enero)

"En el camino y al acercarme a Damasco, hacia el mediodía, una intensa luz que venía del cielo brilló de pronto a mi alrededor. Caí en tierra y oí una voz que me decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”. Le respondí: “¿Quién eres, Señor?”, y la voz me dijo: “Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues”. Los que me acompañaban vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba. Yo le pregunté: “¿Qué debo hacer, Señor?”. El Señor me dijo: “Levántate y ve a Damasco donde se te dirá lo que debes hacer”. Pero como yo no podía ver, a causa del resplandor de esa luz, los que me acompañaban me llevaron de la mano hasta Damasco. Un hombre llamado Ananías, fiel cumplidor de la Ley, que gozaba de gran prestigio entre los judíos del lugar, vino a verme y, acercándose a mí, me dijo: “Hermano Saulo, recobra la vista”. Y en ese mismo instante, pude verlo. Él siguió diciendo: ". Hch 22, 6-16

Imagen: San Pablo, S. IV, Catacumba de Santa Tecla, Roma. Este fresco es la representación más antigua conocida del Apóstol y fue descubierto por los arqueólogos en 2009.